June 29, 2023

Un fin de semana con mucho cariño

Hoy reposamos en casa luego de una semana llena de asuntos por resolver; algunos agendados y otros improvisados. Comenzaré diciendo que hace una semana no teníamos luz. El primer día recogí nuestras cosas y me moví a casa de mis padres para pasar el día cruzando dedos para que cuando llegara hubiese luz. Pero no fue así. El mismo panorama se repitió el 2do, 3er y 4to día. A pesar de que nuestras esperanzas se vieron un poco tronchadas dado a no tener luz, eso no nos quitó el ánimo para los planes y la emoción que nos esperaba.

Viernes

El viernes Celeste conoció a Awilda; una amiga de la familia que apreciamos mucho. Fue la primera vez que compartieron. Ese día aunque sin luz en casa, organizamos las casa, preparamos a Celeste, hicimos comida y estuvimos compartiendo un rato muy agradable al son del sonido de la planta. De forma sorprendente Celeste conversó sin ningún problemas toda la tarde, se rio y gozo junto a Awilda. Fue como si se conocieran de antes.

Sábado

El sábado tuvimos un encuentro con Perla. Esta vez iríamos al Jardín Botánico de Río Piedras. Al comenzar el día nos sentíamos muy contentos porque el sol estaba reluciente. Estabamanos preparados para conectar con la naturaleza en una larga caminata.

Descansamos la siesta mañanera y luego de las diez nos encontramos con Perla. Hay un detalle importante que mencionar. Perla está embarazada de Alina por lo cual era sumamente interesante como nos veíamos al llegar al Jardín. Imaginate: Dos mujeres, una claramente embarazada y una con un bebé recién nacido y un hombre trigueño con cara de asustado. Bueno en verdad nos reímos mucho.

Al llegar al jardín nos sorprendió un aguacero de una hora. Luego de que se calmó y pudimos seguir caminando descubrimos que era un buen lugar para el cumpleaños de Celeste; su primer año. Pero eso será tema de otra publicación

Era la primera vez que Celeste y yo visitamos el lugar. Se sientio la calma y paz de la naturaleza separandonos del sonido de la ciudad. Luego de caminar por varias veredas nos topamos con un jardín japonés. Allí descansamos y comimos unas meriendas, pero para ser sinceros Perla estuvo comiendo todo el trayecto. Luego de varios minutos cayó una gota seguida de una segunda y a la tercera sabíamos que vendría otro aguacero. En el proceso de movernos nos guarecimos en los baños y allí estuvimos unos 20 minutos más. Bastante mojados y agotades llegamos a reponer fuerzas para el día siguiente.


Domingo

El fin de semana no acababa ahí, para el domingo teníamos planificado un encuentro con Carla; mi amiga de la infancia. Pero a eso se le sumaba el cumple mes numero cinco de Celeste. Quiero detenerme aquí para decirles que aún no teníamos luz en casa.

“Cuando hay mucho tiempo de anticipación para planificar las cosas siempre tienes que tener presente que cualquier cosa puede ocurrir, cercano a la fecha.”

Al no contar con luz nos urgía trabajar con los pañales reusables de Celeste y aunque no lo mencione antes, llevábamos desde el sábado pensando donde podríamos lavarlos. Ya habíamos tocado puertas pero Celeste la noche antes quedó rendida y no había quien le moviera.

Mamá puede estar en crisis y Celeste siempre tiene una gran sonrisa para mí.

Ese domingo en la mañana sucedieron muchas cosas. Entre calor, humedad, querer salir de la casa y Celeste incomode, mi humor no era el mejor pero en el proceso me acordé que la casa de mis padres estaba de camino a nuestro destino. Podríamos llevar los pañales a lavar, dejarlos secando y luego parar de regreso a recogerlos. Con esa solución, el sol comenzó a salir en mi interior y fue mejorando mi humor.

El plan era, hacer una parada en casa de mami, lavar los pañales, dejarlos secando, luego encontrarnos con Carla, visitar la Finca de Rustica y luego bajar a casa de mis padres a comer. Entre ello disfrutar y celebrar los cinco meses de Celeste en este mundo caóticamente hermoso.

Al pararnos en casa de mis padres salimos ganando. No solo limpiamos los pañales sino que también comimos y luego del medio día los planes se fueron dando como se había pensado y más.

Al llegar a la finca

Cuando no has visto un espacio lleno de flores te impresiona tanto que no sabes por donde caminar o por dónde comenzar. Deseas ser lo más respetuoso con la naturaleza. Es como buscar un tesoro. No hay la misma cantidad de todas así que mientras más observas más cosas encuentras. Iba con el deseo de disfrutar el espacio  así que las fotos fueron lo segundo. Apenas me lleve mi cámara, solo el celular. Tampoco fui con expectativas de tiempo. Luego de una hora, la cual pasó volando Celeste se comenzó a mostrar agotada, cansada y acalorada. Recolectamos las flores que queríamos llevarnos y luego fuimos en busca de café el cual no encontramos así que culminamos con una rica paleta de pepinillo/limonada/menta. La paleta nos devolvió las energías agotadas. Con un beso y un abrazo nos despedimos de Carla y nos dirigimos a nuestra última parada del fin de semana.

Al llegar a la casa de mis padres ya tenían comida hecha pero mis deseos de cocinar mofongo no me los quitaba nadie. Tome el control de la cocina haciendo que todos esperan para comer. No fue para menos que al sentarnos a comer todos quedaron encantados con las bolitas de mofongo que realice junto a un toquecito de mami.



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